Recuerdo a principios del año 2006 que, compaginando mis estudios de telecomunicaciones y otras muchas cosas típicas de un universitario, me habían asignado la tarea de diseñar y crear una radio (diseño de la sala acústica, selección de equipos, instalación y montaje, vamos lo que se dice crear una radio) . He de reconocer que hice un poco la 13-14 y más que diseñar una emisora de radio típica orientada a locución, debates y demás…la monté pensando en la creación de un estudio de producción musical, ya que era yo quien decidía el presupuesto a gastar y que cosas hacían falta…y claro fue una tentación que no pude evitar.

Engrosando la lista de equipos a colocar estaba la intención de poner dos platos Technics mk2 (el de la imagen) y estos, a su vez, conectados a un ordenador de forma digital, mediante final scratch o cualquier otra interfaz por el estilo (si no estáis familiarizados con el tema es posible que no entendáis esto último) . Bueno, al tema…el caso es que mientras iba tomando forma el proyecto y los curiosos se acercaban a ver el montaje, alguna gente me repetía la frase de “has optado por usar vinilos, que buena…eso si que es calidad y no los CDs de ahora…” (no todos usaron esa expresión literal pero la idea sí era común).
Claro, cualquier persona que conozca medianamente como funciona cada uno de los sistemas verá ridículo el hecho de que un soporte analógico pueda ofrecer más calidad que un soporte digital sin compresión, como es el caso del CD de toda la vida (no en formato mp3).
Además en este caso, aunque si que iba a usar vinilos, la música no sería analógica, ya que lo que estaría sonando sería la música almacenada en un ordenador pero con la posibilidad de manejarla desde los vinilos.
Pero bueno, digamos que el hecho de que cierta gente me repitiese eso, me despertó curiosidad y, además, por no querer tachar directamente de absurdas esa cantidad de opiniones reiteradas me puse a buscarlo y di con la clave.
Resulta que las discográficas han entrado en lo que podria llamarse “guerra del volumen”. Es decir, si os fijáis los CDs suenan cada vez con más volumen…la prueba de esto es tan simple como poner un CD de música clásica, viejo a poder ser, y después uno de un grupo de metal o rock actual; comprobareis que poniendo el volumen al mismo nivel el último suena mucho más alto.
Esto se debe a que en la fase de masterización se tiende a igualar el espectro de frecuencias a un volumen común; es decir, la diferencia real entre los sonidos más débiles y los sonidos más fuertes se hace más pequeña apropósito con el objetivo de poder subir el volumen global de la música y que el resultado final sea un volumen uniforme pero poco realista. Esto hace que la calidad de la música baje notablemente, y por eso es posible la percepción de que los vinilos suenen mejor, lo cual no implica que éstos tengan más calidad.
Os dejo con la fuente original para que podáis profundizar más en el tema por si no he sabido explicarme bien:
¿Por qué se escuchan cada vez los discos con más volumen?, ¿mejor sonido?, ¿realmente se escuchan mejor?. En los últimos años cuando introducimos un CD a nuestro reproductor tenemos la impresión que tienen mejor sonido que nuestros discos de antaño, ¿porqué está percepción?, por la sencilla razón de escucharse más alto.
Lamentablemente es todo lo contrario, se escucharan más fuerte pero con la consecuencia de una escasa calidad del sonido (distorsión o “Clipping” y un pobre rango dinámico). El problema es provocado por la “competencia” entre las compañías discográficas, “si el disco de su artista suena alto, el mío tiene que sonar más”, o sea, The Loudness War.
La técnica que utilizan esta gente “importante” para subir el volumen es comprimir el rango dinámico, “igualando las partes más bajas de un tema con las mas altas, de forma que podamos subir el volumen general de toda la mezcla” como bien mencionan en DeepCore. Al hacerlo, lo único que causa es perder detalles y profundidad en la música y claro, a la postre, una fatiga auditiva. Todo se oye más plano y cansino. No hay diferencia entre la intensidad de los instrumentos.
En The Wall Street Journal crearon un buen interactivo para ilustrarlo, se ve la diferencia entre un disco del 88 y uno de este año. En la primera imagen se puede diferencia más entre los rangos altos y bajos (un sonido más rico), en la segunda queda más que claro, no hay dinámica (un sonido más monótono).
















joder!