Uno de los mayores méritos de este disco de Burial, Untrue, es el de otorgar un punto de vista mágico y atractivo para el gran público hacia una música que en otras circunstancias se catalogaría de dance, o bailable. La precisión de los ritmos, los pasajes ambientales y futuristas, además de tiempos más lentos, permiten el sumir al oyente en un viaje onírico hacia la introspección.
Es un álbum que ya lleva tiempo en el mercado -aclamado como el mejor álbum del 2007- no por ello a perdido fuerza. En sus inicios este álbum venía cargado de misterio, ya que su autor -William Bevan- camuflaba su identidad bajo ese misterioso nombre de Burial sin que nadie supiera de quien se trataba: no concedía entrevistas, no aparecia en público, ni actuaba en directo…era un ente misterioso y solitario que había creado uno de los discos más espectaculares y sorprendetes hasta el momento.
Comentando hace unos días con un amigo este álbum se lo definí como a lo que verdaderamente me empuja “es un disco para ponerte a escucharlo mirando al mar y quedarte horas en silencio sin decir nada, simplemente agradeciendo el poder estar ahí“. Solo os digo que alguna lágrima me ha logrado robar de la nostalgia y autenticidad que es capaz de transmitir.
Otro de esos discos que merece la pena ser comprado para agradecerle a su autor tan magnífica obra.





